MÉXICO NO CABE BAJO EL MANTO DE UN SOLO PARTIDO; ESTAMOS ANTE LA DISPUTA ENTRE DEMOCRACIA Y AUTORITARISMO
Ciudad de México a 23 de marzo del 2026
Boletín No. 123/2026
- La Reforma Electoral es el último eslabón de la destrucción de las instituciones de la democracia y una ruptura con el Federalismo para imponer un solo punto de vista en un México con una sociedad diversa y compleja, donde palpitan diferentes ideas: José Woldenberg.
- La Seguridad Pública es una responsabilidad de Estado pero debe de vincular a sociedad y gobierno, y su instrumentación debe ser bajo tres métricas: eficacia, legalidad y legitimidad social.Es necesario un Pacto Nacional por la Seguridad y la Justicia: Guillermo Valdés
En el marco de la Primera Reunión del Consejo Consultivo Ciudadano de Somos México (Somos MX), José Woldenberg hizo una exposición sobre las recientes reformas electorales de consenso con las que se alcanzaron importantes logros democráticos, y que hoy bajo el gobierno de Morena han sido demolidos. En tanto, Guillermo Valdés, expuso cuáles deben ser las características de la estrategia de Seguridad Pública que si bien es una obligación del Estado mexicano, debe involucrar a sociedad y gobierno para alcanzar eficacia con legalidad y legitimidad social.
El ex presidente del Instituto Federal Electoral (IFE, hoy Instituto Nacional Electoral, INE), criticó el llamado Plan B de la Reforma Electoral que impulsa la Presidencia de la República la cual busca imponer una sola visión de país y una ruptura con el Pacto Federal como efecto del avance del autoritarismo y la regresión democrática que ha ido avanzando desde el 2018.
“México es un país masivo, contradictorio, desigual, que no cabe bajo el manto de un solo partido, de una sola ideología y mucho menos de una sola voz. Somos lo que somos: una sociedad diversa compleja, en la cual palpitan diferentes ideas, intereses, diferentes puntos de vista y es parte de la riqueza de la sociedad. Un sistema democrático lo que intenta es ofrecer un cauce de expresión y recreación a esa riqueza. Todo autoritarismo, lo que propone es exactamente lo contrario: solo hay un puto de vista correcto, solo hay una ideología correcta, solo hay un sujeto político correcto y todo lo demás no lo son… Uno de los ejes fundamentales de la contienda política que se vive en México es precisamente eso: democracia o autoritarismo y por desgracia mucho de lo que se había logrado en términos democráticos ha sido destruido ya”.
Entre los logros democráticos mencionó la negociación y el consenso para transitar de un modelo sin competencia a uno de alternancia, y que aunque el cambio solo fue electoral, fue de carácter republicano e impactó en el funcionamiento gubernamental; un modelo que permitió separar al gobierno del árbitro electoral y que el Poder Judicial de la Federación dejará de ser un cero a la izquierda (Suprema Corte de Justicia de la Nación y Tribunal Electoral Federal) para que cumplieran con su función sin sometimiento a las fuerzas políticas como ahora ocurre. Alertó que es una situación que se agravará con la salida del INE de tres consejerías independientes en abril próximo.
Woldenberg hizo un recuento de las reformas electorales como la de 1977 que permitió el acceso de la izquierda a la vida legislativa, y los acuerdos sucesivos que permitieron alternancias en municipios y Gubernaturas como en 1989 cuando la oposición triunfó en Baja California, y desembocaron en la creación del IFE y del TEPJF. De la de 1996, resaltó que los partidos políticos alcanzaron la equidad en el acceso a medios y el financiamiento público. “Como podemos ver, todas estas reformas se lograron por las demandas de las oposiciones, a diferencia de la de hoy que es del gobierno en su beneficio”:
Enfatizó que los logros fueron gracias a luchas para abrir cauce a la diversidad política, por lo cual hizo llamado a los nuevos partidos políticos a recuperar el aliento democratizador para reinstaurar las instituciones de la democracia.
El también maestro universitario reconocido por la conducción del INE, fue tajante al criticar la imposición de una narrativa oficial para justificar la destrucción democrática ejemplificada en una inconstitucional sobrerrepresentación legislativa, que no ocurría desde 1952.
En respuesta a preguntas, Woldenberg consideró necesario recuperar la idea de una acción colectiva para la construcción de reformas y de que México es la casa de todas y de todos, “porque las características del pueblo mexicano no permitirán la consolidación de un modelo autoritario por lo que se debe reforzar el mensaje de pluralidad, máxime que el oficialismo solo tiene el 54% de los votos, contra el 46% en favor de la pluralidad”.
Por su parte, Guillermo Valdés dijo que Somos MX debe proponer una Estrategia de Seguridad tomando en cuenta la situación de los últimos 30 años, cuya centralidad abarque desde el ladrón común hasta las grandes redes de criminalidad, y cuyo éxito depende de que no sea politizada ni partidizada o utilizada como botín político.
En ese sentido planteó enfocar medidas en lo local para construir instituciones y acciones como ha ocurrido con Estados de La Laguna, y aunque la Seguridad Pública es responsabilidad del Estado mexicano debe involucrar a la sociedad y los gobiernos para su diseño e implementación basada en tres métricas: eficacia, legalidad, legitimidad social.
Respondiendo interrogantes, el conocido especialista dijo que el principal problema con la actual Estrategia oficial es el Pacto de Hegemonía Política entre el oficialismo y el crimen organizado. Es decir, que el oficialismo permite la operación criminal a cambio de que le garantice control territorial/electoral. “El camino es pronunciarse públicamente para romper el Pacto. Se entiende la impotencia, pero hay que construir conciencia y organizar a las personas. Por eso las elecciones estatales son una oportunidad para romper el Pacto y garantizar la impartición de justicia”.
Valdés se pronunció por convocar a la firma de un Pacto Nacional por la Seguridad y la Justicia en beneficio directo de las comunidades con la aplicación de las leyes y la seguridad.
“El objetivo de este Pacto es garantizar la reducción de la violencia y la inseguridad… desarticular a las organizaciones criminales… y ejercer la justicia a los políticos que estén ligados y protejan a los criminales”.
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