Trump amenaza con la segunda extinción del lobo mexicano; Somos exige que México actúe con evidencia, no con silencio

Ciudad de México, a 12 de septiembre de 2026
Boletín No. 041/2026
- SOMOS acusa: la revisión de 90 días ordenada por el presidente de EEUU, Donald Trump, es cabildeo ganadero disfrazado de política pública.
- Exigimos que México active todos los instrumentos jurídicos y científicos a su alcance para frenar un retroceso que pondría en riesgo cuatro décadas de cooperación binacional.
Somos denuncia que la orden ejecutiva firmada el 4 de septiembre por el presidente estadounidense Donald Trump, para eliminar la protección al lobo gris mexicano, no responde a evidencia científica, sino a presión política del sector ganadero de Estados Unidos.
El lobo mexicano podría perder su protección en Estados Unidos, porque con la revisión de los criterios de la Ley de Especies en Peligro de Extinción (ESA), alegando afectaciones a los ganaderos de ese país, se autorizaría a éstos últimos para su eliminación letal. Para la revisión de los criterios se dio un plazo de 90 días.
Los datos demuestran que el lobo gris mexicano es responsable de apenas una muerte de ganado por cada 20,000 cabezas en las zonas donde habita. No existe, bajo ningún criterio técnico, una crisis que justifique poner en riesgo a una subespecie que apenas comienza a recuperarse.
La población actual de lobo mexicano desciende de apenas siete ejemplares fundadores. Al cierre de 2025, Estados Unidos contabilizó 319 ejemplares en libertad; México, apenas entre 30 y 35. México no tiene margen para absorber una mayor mortalidad al norte de la frontera sin comprometer la viabilidad de su propia población reintroducida en Durango y Chihuahua apenas meses atrás.
David Parsons, quien coordinó el programa de reintroducción del lobo mexicano en el Servicio de Pesca y Vida Silvestre de Estados Unidos, ha advertido que esta medida podría significar la segunda extinción de la subespecie en estado silvestre. Cuando quien construyó el programa advierte su posible colapso, ignorarlo no es prudencia política: es negligencia.
Somos exige que:
•El Gobierno de México, a través de SEMARNAT, CONANP y CONABIO, presente ante el Departamento del Interior de Estados Unidos una postura técnica formal durante el periodo de revisión de 90 días, documentando el riesgo genético y poblacional para la subespecie compartida.
• Que México refuerce, sin ambigüedad, su propio marco normativo de protección al lobo mexicano bajo la NOM-059, brindándole frente a cualquier presión de flexibilización que pretenda replicar el argumento estadounidense.
•Que se prioricen y financien las herramientas de manejo no letal ya reconocidas por el propio Fish & Wildlife Service como range riders, compensaciones, monitoreo satelital, como la única vía compatible con la evidencia disponible.
No hay ciencia que respalde matar lobos para resolver un problema que ya tiene solución. Lo que hay es una administración dispuesta a sacrificar cuatro décadas de conservación binacional para satisfacer a un sector que ya recibió, además, concesiones arancelarias sobre importación de carne.
México no puede ser espectador de esa decisión: tiene el derecho legal, la evidencia científica y la obligación histórica de exigir que no se repita el error.
#LoboMexicanoNoSeToca #SomosNaturaleza #SomosMedioAmbiente
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